El tango incorrecto

Hombres bailando tango en el río, 1904

Hombres bailando tango en el río, 1904

“Una noche me llevaron a escuchar un concierto de este señor … Piazzolla. Y yo le dije a mi cicerone que quería escuchar unos tangos, pero como no ha tocado ni uno sólo, vuelvo al hotel”
Jorge Luis Borges 1

Creo que la sangre del tango, la raíz, lo que lo impulsó, fue su incorrección política2. Incorrección política de su danza y de sus letras. De su ritmo en 2×4, que es el ritmo del sexo.
Y por su incorrección política y su rebeldía el tango fue perseguido, tanto por la iglesia, que condenaba sus procaces letras y su lasciva danza, como por el poder político, que llegó a prohibir el lunfardo3. Luego, criticaba Borges, con Gardel (“ese cantor francés”) y, específicamente a partir del tango “Mi noche triste”, (estrenado por “el mudo” en 1917 con letra de Pascual Contursi), el tango se hizo llorón y sentimental.
El tango fue avanzando de la orilla del río a la ciudad, de los prostíbulos a los cabarets del centro y a los clubes de la alta sociedad que antes lo rechazaba, y ese proceso trajo acompañada la complejización musical y literaria, y las metáforas cada vez más elaboradas y, al mismo tiempo, más alejadas del sentir popular de la mayoría. Esta evolución era claramente necesaria, pero al olvidar su raiz rebelde el tango se fue lentamente separando de la masa; y así fue dejando espacios que fueron siendo ocupados por nuevos géneros musicales.
Obviamente, no fue este giro estilístico la única causa de la debacle del tango a fines de los años 50. El imperialismo cultural con su “arte-producto” de posguerra, también tuvo mucho que ver. Pero la parte que nos tocó como pueblo-cultura fue la elitización del tango, que aunque lo llevó a picos poéticos y musicales sin precedentes, lo hizo abandonar el sitio que tenía como vehículo de expresión de la mayoría del pueblo. El tango, citando nuevamente a Borges, se adecentó, y el vacío expresivo que dejó fue poco a poco ocupado por nuevos invitados.
Ya Celedonio Flores fue atacado en su tiempo por muchos de sus colegas por sus letras poco literarias y arrabaleras, crítica de la que se defendía diciendo (cito de memoria) “Yo no escribo para los literatos, yo escribo para el punto que tiene la manga brillosa por el estaño del boliche y la carpeta del escolaso”.
Luego el tango tendría un ya marginal canto de cisne en los años ’60, con Edmundo Rivero y sus tangos lunfas y reos que hablaban de pungas, escruches y piezas de conventillo. Un ex-presidiario me contó que Rivero era lo que más se escuchaba en las cárceles en esa época.
Hoy en día, el papel que ocupaba el tango a principios del siglo XX en Argentina, lo ocupan la cumbia, el cuarteto y el reguetón, por ejemplo. Y el tango sobrevive en gran medida gracias a su políticamente incorrecta danza. Pero para volver a navegar por las venas de nuestro pueblo tendría que retomar su identidad rebelde, más representada hoy por la Mona Jiménez – por citar un protagonista – que por el tango mayoritario de los tiempos modernos.
Hace poco escuché el siguiente lema, que parafrasea tal vez un dicho de Evita: “El tango será popular, o no será nada”. Yo agregaría: “El tango será rebelde, o no será popular”.

1 Acerca de la relación entre Borges y Piazzolla: Jorge Luis Borges: El tango no era ni debía ser necesariamente triste

2 Acerca de la corrección política en el arte: “Creo que la corrección política es excepcionalmente peligrosa. Es una tiranía de izquierdas sobre la que ya escribió Orwell, define a las políticas que no permiten hacer política de oposición. Es exactamente la definición de una dictadura, pero es de lejos mucho más peligroso que una dictadura, porque en el caso de la dictadura existe algo externo que limita tu libertad, ya se llame Stalin, Hitler, Franco, quien sea. Tony Blair. La corrección política es una auto-represión, ¡soy yo mismo! Y nos prestamos a pensar antes de hablar en vez de decir lo que pensamos. Y estoy cansado de eso, voy a dedicar los próximos años de mi vida a una implacable guerra contra toda las medidas para la corrección.” (Gilad Atzmon, “¿Puede el jazz ser antisemita?”)

3 La prohibición del lunfardo comenzó a gestarse en las radios argentinas en 1933 y se consolidó en 1943 durante la dictadura de Farrell. Acerca del levantamiento de la prohibición, la famosa anécdota: “En 1949, cuando la prohibición de hecho empezaba a declinar existió un punto bisagra: un encuentro entre un grupo de músicos populares designados por Sadaic – Canaro, Homero Manzi, Mariano Mores y Discépolo – con el, por ese entonces, presidente Juan Domingo Perón, ferviente admirador del tango que, durante su cargo en la Secretaría de Trabajo, había entablado relación con varios de esos artistas. Durante ese encuentro, y aun con la prohibición latente, Perón se le acercó a Alberto Vaccarezza para soltarle un inesperado ‘Don Alberto, me enteré que los otros días lo afanaron en el bondi’. Además de las carcajadas que estallaron por el uso de esas palabras, ese comentario generó un impostergable golpe de gracia a la prohibición del lunfardo.” (citada en “El lunfardo nunca muere”, nota en Página 12)

El laberinto

La cosa es más o menos así:
El chabón está hablando con su mina (esposa, novia, amante…). La conversación es tranquila, o agradable, o divertida, y de pronto el punto dice algo. Es algo que a priori, el susodicho no juzga ni irritante ni ofensivo ni molesto, pero, para su desconcierto, sí lo es para su compañera, que lo interpreta del peor modo posible; inclusive con una interpretación que su partenaire no habría jamás sido capaz de imaginar. Entonces el tipo intenta disculparse, pero ya es tarde: todas y cada una de las palabras que salgan de su boca serán indefectiblemente utilizadas para incrementar los cargos en su contra, y así rápidamente el quía termina adentro de un laberinto dialéctico semántico al que no tiene ni idea de como entró, y mucho menos como salir.
Le pregunté a varios amigos si alguna vez les había tocado experimentar algo así. Todos coincidieron. Inclusive uno me dijo que tuvo una relación que consistió exclusivamente en todas situaciones de este tipo, encadenadas sucesivamente unas con otras.
¿Alguno conoce la moraleja de esta historia?

El “Top five” de los lamentos de los moribundos

Encuentro en Disinformation una nota que levantan de The Guardian acerca de las principales cosas que lamentamos los humanos a la hora de enfrentarnos a nuestra última hora. El ranking se hizo en base a un trabajo de Bronnie Ware, una enfermera australiana que trabajó varios años asistiendo a pacientes en las últimas 12 semanas de sus vidas.

Ware habla de la claridad de la visión espectacular que la gente obtiene al final de sus vidas, y cómo podemos aprender de su sabiduría. “Cuando se les preguntó sobre si se arrepentían de algo, o hubieran hecho alguna cosa de manera diferente”, dijo, “temas comunes surgieron una y otra vez”.

He aquí entonces, los 5 principales lamentos de los moribundos:

1. Ojalá hubiera tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, y no a lo que los demás esperaban de mí vida.

2. Ojalá no hubiera trabajado tan duro.

3. Ojalá hubiera tenido el coraje de expresar mis sentimientos.

4. Me gustaría haber estado más en contacto con mis amigos.

5. Me hubiera gustado permitirme ser más feliz.

Y siguiendo con el tabú de la muerte, acabo de leer – ¿sincronicidad? – en Mierda Paradojika esta cita, que levantan – también – de The Guardian:

Actualmente, si nos preguntan como querríamos morir, generalmente decimos que nos gustaría que fuese algo rápido, sin dolor y preferiblemente mientras dormimos. En otras palabras, no queremos que la muerte se vuelva algo a experimentar en nuestra vida. Esto habría tenido muy poco sentido para las generaciones anteriores. Durante siglos, una de las cosas más temidas fue el “morir sin haberse preparado”. La muerte es una oportunidad de poner las cosas en su sitio, de decir las cosas que no habían sido dichas: “perdón”, “estaba equivocado”, “siempre te he querido”. Solíamos morir rodeados de nuestro clan familiar. Ahora morimos rodeados de tecnología, con la creencia en la ciencia médica a menudo reemplazando el tradicional rompecabezas de la existencia humana.

Vía: Disinformation | The Guardian

Cuetazos

“Desde 1994 a 2004 la Policia Noruega disparó aproximadamente 79 balas; 48 fueron disparadas durante el robo a Nokas en 2004″

Esto debe equivaler a lo que se gasta en una comisaría de Argentina para festejar el año nuevo…

Fuente: Wikipedia)

Negros

“En 1922 el estado de Alabama detuvo a un ciudadano negro por querer casarse con una mujer italiana. La ley está clara: quedan prohibidas todas las uniones entre razas distintas. Así que se va al proceso, y finalmente la pareja logró casarse. ¿Saben el porqué? bueno, el juez declaró que no había prueba alguna para afirmar en absoluto que la raza italiana tuviese sangre blanca.”

(Oído en los podcasts de Café del sur)

Las terribles trampas de la memoria

A veces me olvido de cosas importantes. Bastante seguido, en verdad.
Pero otras veces descubro que terribles recuerdos – terribles por lo vergonzantes o fútiles – se las arreglan para encontrar una guarida en las mazmorras de mi hipotálamo, esperando agazapados su momento para regresar.
Creo que el hecho disparador fue el haber tenido que aceptar que soy miope. Ya en la óptica, compré unos anteojos que me hicieron recordar a aquellos que usaba Superman en su versión civil. Y pensando en ello asaltó mi conciente una cancioncita – que habré escuchado allá por 1989 – íntegra en mi memoria. Desde ese infausto momento, no puedo quitarla de mi mente, como si del Zahir borgiano se tratara. Si mal no recuerdo, la cancioncilla de marras la cantaba Fabiana Cantilo, sonaba mucho por la “Rocanpop” y estaba dedicada al único testigo que se logró encontrar del paso del “primate” – como lo llama mi viejo – por la Facultad de Derecho de Córdoba.
Transcribo la letra, para participarlos de mi sufrimiento:

El tiene anteojos, se parece a Clark Kent
pero es mejor que el que dice “Síganme”
Es medio serio y usa ropa formal,
pero si no gana vamos a pasarla mal.
No tiene pinta de escuchar rocanrroll,
eso no importa, yo lo voto a Angeloz!
Angeloz, Angeloz, para que no haya heavys te voto a vos!

Soñé 2

Soñé que iba por una gran galería antigua en penumbras, con el techo muy alto. Flotando en el aire podían verse grandes peces luminosos, como de uno o dos metros, estáticos. En realidad no eran peces, más bien era como si pudiera ver la energía eléctrica de los peces, traslúcida y de color dorado. Era una visión increíblemente hermosa y no me salían las palabras de la emoción. Quise acercarme a tocar uno, que estaba quieto, como los demás, a unos dos metros del suelo; y me di cuenta de que no podía tocarlo porque estaba dentro de un trozo de hielo muy grande, pero tan transparente que era prácticamente invisible. Pero al tocarlo, con el calor de mi mano se fundió una gota de agua, que rodó por la superficie. Me quedé allí parado, maravillado de tanta hermosura.

Haciendo fuego al viejo estilo con productos Ikea

Días atrás comentábamos con unos amigos la forma de hacer fuego como los antiguos, con un arco, un palo y una piedra. Nunca lo intenté, pero siempre tuve ganas de hacerlo. Y en este video se muestra como hacerlo con productos de Ikea. Pero para el caso, con cualquier par de palos, un trozo de madera dura, una cuerda, una piedra y un poco de yesca tendría que ser lo mismo.

FLAMMA from Helmut on Vimeo.

Busquen a Busqued

Finalmente, y tras un largo viaje por el río, encuentra al extraordinario señor Kurtz.
Para su decepción, no está en una choza con piso de tierra, y no hay olores del tifus y la malaria. Es una casita bastante bien, con detalles un poco maricones. Cortinas con florcitas y esas cosas. Y el tipo resulta ser un gordo que bebe licuados alegremente. Afuera, los nativos sacrifican un búfalo de agua a machetazos.
Kurtz le guiña un ojo, prende la tele, y cambia canales durante un rato.
– ¿Dejo en Tinelli? – pregunta amablemente.

Fuente