La guerra de los sexos
Dice la Ch. que los hombres son todos iguales, que sólo piensan en eso, y yo le digo que yo puedo intentar imaginarme lo que debe ser tener la regla o estar embarazada, pero que nunca voy a poder ponerme en ese lugar. Que como dice F. los hombres somos mucho más esclavos de las pasiones del físico y que es fácil para ellas decir que somos todos iguales y que sólo pensamos en eso, pero ya quisiera yo transformar a una de repente en hombre con un pase mágico, a ver que hace con esas hormonas caminándole por el cuerpo. Que a fuerza de golpes uno aprende mas o menos a manejar la cosa, a comportarse, y un día, uno de esos días tranquilos en la vida, de pronto aparece ella, que talvez va poc a poc, y tu ejército interior entrá en rebelión, con piquetes, huelgas, movilizaciones y barricadas y vos queriendo aplacarlo y convencerlo, al ejército, que lo mismo que ella es tomarse el fondo de una botella de vino blanco con el culo apoyado en la heladera.
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14 enero, 2006 - 13:45
Jajaja… la Gran Cofradía Universal de los Ladrones!
15 enero, 2007 - 18:05
No sé pero mi cuñao que estudia para mosso (desgraciadamente) me ha enseñao la misma llave, la mismita…
15 enero, 2007 - 18:20
No es una llave, es el momento en que Roy (Rutger Hauer) salva la vida a su mortal enemigo Deckard (Harrison Ford) aferrándolo para que no caiga al vacío… y lo hace porque siente que está a punto de morir, y en ese momento ama la vida más que nunca… la vida de cualquiera. Y dice lo que está transcripto aquí.
16 enero, 2007 - 15:00
Perdón por mi ignorancia científico-fictícia…