Taller Mina, in memorian

Donde se ve este lote vacío hubo una vieja nave industrial, donde durante los últimos 3 años funcionó el Taller Mina, punto de encuentro de artistas en el extremo sur del Raval de Barcelona. Hoy, otro caído en la lucha contra la especulación inmobiliaria. Quedan muchos recuerdos, la gran mayoría buenos, y varias vidas que seguramente habrán cambiado para siempre. Salud!

Borges y la música
Lo que sigue me lo mandó mi amigo Martín y es un fragmento de una charla dada por María Kodama, viuda de Jorge Luis Borges, en el Ecocentro de Puerto Madryn, Argentina:
(Pregunta del público) ¿Podría compartir con nosotros algunas reflexiones sobre Borges y la música?
Borges tenía un gusto muy especial con respecto a la música y sus opiniones, a veces, escandalizaban a la gente. Él decía que Beethoven no le gustaba y que la ópera era algo disparatado. Su preferencia era la música medieval, de cámara, Brahms, Bach, las músicas folclóricas griegas, japonesas y la milonga y los tangos de la guardia vieja porque consideraba que esos tangos tenían otro espíritu, otra esencia. A él no le gustaba Gardel porque pensaba que con Gardel el tango se había hecho llorón y sentimental, dos cosas que él detestaba también en la literatura.
Sus gustos iban desde los Beatles hasta Pink Floyd, pasando por los Rolling Stones.
Del film The Wall (Pink Floyd) sabía los diálogos de memoria, le encantaba su música y decía que tenía una fuerza especial y que lo hacía sentir muy bien.
En Madrid, en el Hotel Palace, estábamos esperando que nos pasaran a buscar para cenar y de pronto veo a Mick Jagger que se arrodilla al lado de Borges y le dice:
- Maestro yo lo admiro y leí toda su obra.
- ¿Quién es usted, señor? Le pregunta Borges.
- Mick Jagger, contesta el músico.
- Ah, uno de los Rolling Stones, dice Borges.
Mick Jagger casi se desmaya y le pregunta:
- ¿Cómo maestro, usted me conoce?
- Sí, lo conozco y conozco lo que usted hace gracias a María que me permitió descubrirlo.
Borges no tocaba música. Decía que era sordo musical. Le gustaba mucho el jazz, el flamenco y los negro spirituals. Cuando viajábamos a New Orleans, íbamos al Preservation Hall y escuchábamos jazz.
Leon Ferrari
Me enteré de la muestra retrospectiva de León Ferrari en el Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires gracias al ataque de algunos integristas cristianos (con destrucción de obras incluída), la condena por blasfemo de la iglesia católica argentina (así, con minúsculas) y la siguiente cobertura de prensa.
Realmente, da asco que, por dar sólo un ejemplo, mientras 3.000.000 de personas mueren por año debido al SIDA (y en buena parte gracias a la condena de la iglesia al uso de preservativos) los príncipes de la iglesia consideren más importante tratar de evitar que se conozca la opinión de un artista, que, a sus 84 años, se mantiene crítico y rebelde ante el calamitoso estado de las cosas.
La iglesia está presionando para que se retire la exposición. Transcribo a continuación una nota de Ferrari publicada en Indymedia Argentina:
La iglesia presiona a León Ferrari: Apoyo urgente
por reenvioz Monday November 29, 2004 at 07:42 PM
La Iglesia esta presionando para que se cancele la retrospectiva que se presentará el 30 de noviembre, a las 19 horas, en la sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta.
En esa muestra hay dibujos, esculturas y
collages que hice en los últimos 50 años. Una parte de esas obras es una crítica a la idea del cristianismo de castigar el diferente. Han llegado un centenar
de mensajes pidiendo se suspenda la muestra. Les pido que nos ayuden a defenderla enviando un mensaje a la directora de Recoleta, Nora Hochbaum, a
las siguientes direcciones:
relpublicas@centroculturalrecoleta.org
aaccr@centroculturalrecoleta.org
prensa@centroculturalrecoleta.org
produccion@centroculturalrecoleta.org
erubinstein@centroculturalrecoleta.org
lpineiro@centroculturalrecoleta.org
Muchas gracias y un abrazo
León Ferrari
Y a continuación, dedicada a todos aquellos que quieren prohibirnos ver determinadas cosas que podrían atentar contra su chiringuito, mi pequeña retrospectiva de León Ferrari:

Botellas

Brailles

Cruz

Homenaje al preservativo

Infiernos e idolatrías

Juegos y envases

L'Observatore Romano

Maniquíes

Nunca más

Operación libertad iraquí
El tanguero Marlowe

Tendría 17 ó 18 años cuando una amiga me regaló la novela de Raymond Chandler El largo adiós, para muchos la mejor novela negra escrita nunca. Recuerdo que quedé tan atrapado, que la leí tres veces seguidas y luego, durante años no quise leer ninguna otra novela del género, porque sospechaba que todas me parecerían pobres copias de ésta. Luego de unos años pude superar este "trauma" y volví a atacar las novelas negras; Ross McDonald, Chase, Hammet, etc. etc... y sobre todo, todo el resto de Chandler .
Hacé unos días encontré en una librería de viejo por 2 euros una novela de él que no conocía: La ventana siniestra. Tiene todos los elementos de una buena historia de las del detective Phillip Marlowe: policías duros, burgueses corruptos, rubias fatales, asesinatos en cadena, todo con sus minuciosas descripciones. Sobre el final encontré esta frase:
... tuve una extraña sensación como si hubiese escrito un poema muy bueno y lo hubiese perdido y no pudiera recordarlo.
Automáticamente me acordé de la letra de Vete de mí, el bolero con letra de Homero Expósito (que ahora se está escuchando bastante en la versión de Bebo Valdés y el Cigala):
Será en tu vida lo mejor, de la neblina del ayer
cuando me llegues a olvidar
como es mejor el verso aquel
que no podemos recordar.
Según dijo en un reportaje el hermano de Homero Expósito, Virgilio, Homero escribió la letra de Vete de mí a los 16 años. Habiendo nacido en 1918, esto sería en 1935 ó 1936. La novela de Raymond Chandler se publicó en 1943. Chandler era inglés pero vivía en California. El cantante cubano Bola de nieve hizo popular Vete de mí en los años 40. Quien sabe, talvez, en una de esas, el viejo Raymond estaba escuchando ese tema cuando terminaba La ventana siniestra, y por contaminación poética terminó el también hablando de poesías maravillosas olvidadas para siempre...
Y terminando una frase de Chandler. La encontré en un diario y durante mucho tiempo la tuve pinchada en una pared de mi casa con su foto. Decía, si mal no recuerdo:
Detras de toda gran fortuna siempre hay un crimen.
Corrección 19/01/2006: Pues, acabo de enterarme que esta frase en realidad es de Balzac...
Un homenaje a la cultura (norte)americana
Estimados amigos:
Ahora, que tenemos emperador Bush para cuatro años más, y que todo el mundo amenaza convertirse en el "backyard" del tío Sam, no estaría mal, como dicen en mi tierra, hacerse amigo del juez, no sea cosa de que el Pentágono nos elija de blanco de uno de sus misiles inteligentes. Es por ello, que acercándose la tradicional fiesta yanqui del "Día de acción de gracias" (recuerdan a Bush con el pavo en el aeropuerto de Bagdad?), transcribo una poesía que en su momento leí en el diario Página 12 con motivo de la muerte del gran William Burroughs. Lamentablemente, no recuerdo el traductor, pero aquí va:
Día de Acción de Gracias
Gracias por el pavo salvaje y las palomas migratorias, destinadas a convertirse en mierda a lo largo de nuestras saludables tripas norteamericanas
Gracias por un continente para saquear y envenenar
Gracias por los indios que ofrecieron un mínimo de peligro y desafío
Gracias por las vastas manadas de búfalos y bisontes para matar y arrancar pieles y dejar sus carcasas para que se pudran
Gracias por las bonificaciones por lobos y coyotes
Gracias por el sueño americano
para bastardear y falsificar hasta que las mentiras destinadas brillen a través de él
Gracias por el KKK
Por los hombres de ley asesinos de negros acariciando otra muesca
Por las mujeres decentes que van a la iglesia
con sus rostros malvados, angustiados, amargados
Gracias por las calcomanías que dicen "mata a un puto en el nombre de Cristo"
Gracias por el sida de laboratorio
Gracias por la Prohibición
y la guerra contra las drogas
Gracias por un país
donde a nadie se le permite ocuparse de sus propios asuntos
Gracias por una nación de soplones
Sí, gracias por todos los recuerdos
¡Vamos, a ver esos brazos!
Siempre fueron un dolor de cabeza y siempre fueron aburridos
Gracias por la última y mas grande de las traiciones
al último y mas grande de los sueños humanos
William Burroughs
