Como acelerar el ascenso al paraíso

antigas.jpgLeo en La Vanguardia de ayer un artículo de Quim Monzó que cita un informe de la European Respiratory Society según el cual en el aire de las iglesias hay 20 veces más partículas cancerígenas que en una carretera transitada. La contaminación proviene de las velas y el incienso, y el nivel de micropartículas encontradas (las pruebas se hicieron en la basílica de Maastricht) es 20 veces superior al límite que marca la Unión Europea. Estas partículas pueden provocar bronquitis, enfisemas y cáncer. Así que ya están advertidos: entrar en una iglesia es un suicidio, y el suicidio está condenado por la Iglesia. Por lo tanto, si no quieren ser condenados por la Iglesia, no entren en la iglesia.